¿Esperanza al final del túnel?

06 Abril 2018 Entrevistas

Carta de E.D. 

Quienes con mucho esfuerzo y años de espera hemos comprado un Porsche anterior a 1997, hemos visto en los dos últimos años como tomaban forma las restricciones del Ayuntamiento de Barcelona y de la AMB.

La ‘espada de Damocles’ cierne sobre nuestros vehículos desde el 1 de diciembre del año pasado, solo hace falta un episodio de contaminación para que, a partir de 2025, simplemente ya no sea posible rodar con nuestros coches dentro de ese área. Es decir, ni siquiera podremos sacarlo del aparcamiento para emprender ningún tipo de viaje, salve que lo depositemos fuera de la misma con una grúa. Ni poder llevarlo al taller ni a la ITV. A menos de arriesgarse a una multa de 100 euros en cada ocasión.

Resulta indignante ver como en mi caso, modelo 993, dispongo de la pegatina verde con mi matrícula y todo, para poder entrar en el centro de Colonia, Berlín o Stuttgart. O si fuera residente en Londres gozaría de una bonificación del 90% en las áreas T-Charge y Congestion Charge). Pero no podré hacerlo en Barcelona, o eso parece.

La gente ‘porschista' o no se ha movilizado y quiero reseñar aquí la Plataforma de Afectados Restricciones Circulatorias (PARC) cuya labor de reuniones con Ayuntamientos, Gremio de Talleres y mucha otra gente, además de mandar cartas a los Sindic (a) de Greuges, intenta salvar parte del patrimonio automovilístico de este país. Cosa que no se puede decir de entidades o grandes clubs, digamos históricos.

Las marcas están por la labor de vender coches nuevos, híbridos o eléctricos, y ni siquiera Porsche, de quien el 70 por cierto de sus vehículos fabricados sigue rodando por las carreteras, parece interesada en defender sus productos y la división Classic, por no quedar en evidencia supongo ante las autoridades. Como periodista del motor, también he constatado lamentablemente en mis carnes que los medios de comunicación se niegan a dejar constancia de nuestro problema.

Ahora al menos gracias al Clàssic Motor Club del Bages tenemos desde el pasado 13 de marzo una respuesta por parte del Ayuntamiento de Barcelona: “Les informamos que está previsto que los vehículos clásicos o históricos sean excepción de cara a las restricciones de tipo estructural (año 2020). Hay que tener en cuenta que la definición de las excepciones todavía no es definitiva”.

A mi modesto entender quien tenga un modelo con 25 años de edad todavía tiene un mes para matricularlo Histórico antes de que este mes de mayo sean obligatorios ya 30 años. Así podrán estar seguros de poder seguir conduciendo sus Porsche. Al resto solo nos queda aguantar hasta 2025 rodando los fines de semanas contando los años como los días en ‘la blanca’ del servicio militar o esperar que alguien considere que los ‘aircooled’ sean etiquetados como ‘clasicos’.

Pero esa es otra batalla.

Mientras tanto, gassssssssss

ED.

Últimas noticias

Todas las novedades sobre el mundo del motor.