HISTORIA DE LOS PORSCHE DE LA POLICIA HOLANDESA

24 Enero 2020 Actualidad

Podríamos decir que la policía holandesa fue una de las más afortunadas durante mucho tiempo, ya que tuvieron el privilegio de tener al 356 y al 911 como vehículos oficiales.

Todo empieza a principios de los 60, momento en el que varias ciudades holandesas no tenían su propia policía municipal, lo que llevó al nacimiento de la llamada “Rijkspolitie”, un organismo que cumplía con labores de seguridad en estas ciudades y que se caracterizaban por conducir Porsche 356 y 911 para las persecuciones a alta velocidad en autopistas. En esa época habían augmentado los accidentes graves en carretera, a causa de la falta de un límite de velocidad en las autopistas del país. Fue entonces cuando la Rijkspolitie tuvo que ponerse manos a la obra y encontrar un vehículo adecuado para poder patrullar las carreteras a alta velocidad. Eso sí, el automóvil debía cumplir una serie de exigentes requisitos:  tenía que ser un vehículo mecánicamente confiable, frenar rápidamente y, curiosamente, tenía que ser convertible o bien carecer de techo. Este último requisito, era para que los policías pudieran ponerse de pie dentro del coche y así poder dirigir el tráfico. Finalmente, como todos podemos imaginar, eligieron al Porsche 356 Cabriolet, con una carrocería en blanco y naranja, pasando a formar parte de la flota desde el año 1962 hasta el 1966. Años en los que consiguieron ser los más modernos y avanzados.

 

Una vez llegado el 1967, eligieron el 911 Targa como sustituto del 356, hasta el año 1996. Podemos decir que, en total, fueron usados unos 507 Porsche por la Rijkspolitie, entre los cuales se incluyen el 914, 924 y el 964, convirtiéndose en la flota policial con vehículos de la firma alemana más grande del mundo.

 

Actualmente, estos históricos y únicos vehículos siguen más vivos que nunca en manos de coleccionistas del país. Así pues, en 2017 decidieron hacer una concentración, para celebrar esta herencia del automovilismo, con el apoyo de Porsche Classic Center Gelderland y Porsche Países Bajos. Una bonita reunión de los Porsche que formaron parte de la policía holandesa.

 

Y esto no acaba aquí, sino que, pocos años atrás se subastó un magnífico 911 3.2 Targa del 89. Este Targa, que es nombrado “ALEX 12.24”, es uno de los últimos autos que se entregó a la Rijkspolitie, por lo que tiene 105.201 km, certificado por Porsche y curiosamente con el motor original. Un coche que en la subasta alcanzó un precio de 109.250 euros.

 

Holanda pueden sentirse orgullosa de haber podido tener una flota de policía conduciendo estos magníficos Porsche, y porque no, no diremos que no nos dan un poco envidia…