Hace 60 años nació el primer prototipo del Porsche 911

09 Enero 2020 Actualidad

Todos conocemos el mítico Porsche 911, y si estás leyendo este artículo probablemente seas un amante de este deportivo, como nosotros.

Por ello, ahora que iniciamos el año 2020, queremos recordar sus inicios, y es que la historia del 911 (901 inicialmente) se remonta hace exactamente 60 años atrás

Todo empieza después del nacimiento del majestuoso Porsche 356, cuando se propuso la creación de su coche sucesor en 1957. Este sería el tipo 695, del que se hicieron varias propuestas y un esbozo final en el 57. Año en el que el hijo de Ferry Porsche, el famoso Ferdinand Alexander, se unió a la empresa, y en 1958 a su oficina de diseño. Así pues, F.A. siguió diseñando junto a los diseñadores de Porsche Bamberg, Benner y Urbanczik, avanzando con los prototipos del nuevo modelo, hasta que a finales del 1960 el tipo 965 se transformó en el tipo 754 T7. Este diseño de Ferdinand Alexander empezaba a asemejarse al posterior 901, nuestro actual 911.

 

Fue presentado un modelo de plastilina del 754 T7 de escala 1:1, en el que se podían apreciar los gustos estéticos de principios de los sesenta. Tenía 2+2 asiento y la parte frontal era de forma redondeada, con paragolpes integrado, gracias al resultado de pruebas realizadas en el túnel de viento. Destacaban sus grandes superficies acristaladas y los finos y nítidos montantes, sin barreras visuales, a diferencia de ahora, donde encontramos que el móntate C forma parte del lateral completo del vehículo. Finalmente, Ferry Porsche insistió en la zaga descendiente que tanto caracteriza a Porsche, para así acentuar el parecido con el 356.

 

El prototipo de este modelo en plastilina, empezó a fabricarse en la planta de carrocerías de Reutter y se probó en ese mismo año, el 1960. Como novedad para aquellos tiempos, su motor de 2000 cc (tipo 745) estaba montado en la parte posterior en la zona más baja del chasis, provisto de dos árboles de levas inferiores y dos ventiladores. Pero, el problema que tenía, era la gran distancia que había entre los ejes de 2.400 mm, lo cual no seguía la línea estética de la carrocería.

 

Ferdinand Alexander continuó el proyecto del 754 T7 y le cambió el nombre a T8, haciendo algunas mejoras, como acortar la distancia entre los ejes. Sus elegantes líneas ya mostraban las formas típicas del 911. Seguidamente, el modelo del 901 se presentó en el 62 y en 1963 se desarrolló su sucesor, el 911 T8, al que le tuvieron que cambiar el nombre ya que Peugeot tenía los derechos de todas las denominaciones con 3 dígitos en las que hubiese un cero en el medio. Así que, con que los alemanes ya tenían varios logotipos y rótulos hechos, decidieron hacer un “corta y pega” simplemente cambiaron el 1 por un 0, pasando a llamarse Porsche 911.

 

Tras un largo proceso de diseños, después de aquel prototipo hecho en plastilina en 1960, dispuesto a ser el sucesor del mítico 356, fue desarrollado el famoso 911 que tanto nos ha robado el corazón.